Cáncer de cuello uterino (cervical): síntomas, diagnóstico y tratamiento

¿Cuáles son los síntomas

Los síntomas del cáncer en el cuello del útero suelen observarse solamente cuando el cáncer ya está en una fase avanzada. Entre estos están:

  • Sangrado vaginal durante o después de las relaciones sexuales;
  • Sangrados vaginales después de la menopausia;
  • Sangrado excesivo durante la menstruación;
  • Dolor durante las relaciones sexuales;
  • Sensación de peso en el perineo (región entre el ano y la vagina);
  • Flujo vaginal mucoso, que puede ser amarillento y tener mal olor;
  • Dolor pélvico o abdominal.

Uno de los síntomas más comunes del cáncer de cuello uterino es el sangrado vaginal después de tener relaciones sexuales.

Sin embargo, al inicio, el cáncer cervical generalmente no presenta síntomas. El desarrollo de este tipo de cáncer es lento y las señales tienden a surgir con la evolución del cuadro.

En los casos más avanzados, los síntomas pueden venir acompañados de alteraciones urinarias o intestinales.

Es importante recordar que el principal factor de riesgo para el cáncer de cuello uterino es la infección por el virus del papiloma humano, que se transmite sexualmente y puede prevenirse.

¿Cómo se diagnostica el cáncer de cuello uterino?

El diagnóstico se realiza por medio de un examen físico y es confirmado por una biopsia. Los exámenes de resonancia magnética y tomografía computarizada son importantes para definir el grado de avance del cáncer y detectar posibles afectaciones de otros órganos.

¿Hay cura? ¿En qué consiste el tratamiento?

El cáncer de cuello uterino tiene cura. Si es diagnosticado precozmente, las probabilidades de cura son de aproximadamente 90%. El tratamiento depende del grado de avance de la enfermedad.

Cuando el cáncer se encuentra en su fase inicial, se realiza una cirugía, que pude ser complementada con radioterapia o quimioterapia.

En los casos más graves, se realiza hace primerio la quimioterapia y la radioterapia, que permiten después llevar a cabo la cirugía.

La asociación de la radioterapia con la quimioterapia permite mantener el cáncer bajo control en casos más avanzados.

Si el cáncer ya ha alcanzado otros órganos, el tratamiento con quimioterapia tendrá como objetivo intentar contener el avance de la enfermedad y mejorar los síntomas.

Cáncer de cuello uterino (cervical): síntomas, diagnóstico y tratamiento

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