Cistitis intersticial

Cistitis intersticial: síntomas y tratamientos

Signos y síntomas de la cistitis intersticial

El principal síntoma de la cistitis intersticial es el dolor en la región pélvica (parte baja del vientre) que surge al llenarse la vejiga y desaparece después de orinar. Otros síntomas comunes incluyen necesidad urgente de orinar y dolor al orinar. Algunos pacientes, además, manifiestan una sensación de no haber vaciado la vejiga por completo después de las micciones.

La urgencia por orinar es consecuencia del dolor, que empeora a medida que la vejiga se va llenando, y no debido al miedo de perder orina.

La cistitis intersticial también provoca un aumento de la frecuencia urinaria durante el día y la noche, necesidad urgente de orinar, dolor en el perineo (región entre el ano y los genitales), en el pene, en la vagina, en los testículos, en el ano y durante las relaciones sexuales.

En las mujeres, los síntomas de la cistitis intersticial pueden confundirse con enfermedades ginecológicas, mientras que en el hombre las manifestaciones pueden estar relacionadas con alteraciones prostáticas.

Cabe señalar que sentir dolor en la vejiga o en la parte baja del vientre durante el contacto íntimo es un síntoma característico de la cistitis intersticial.

El volumen de orina expulsado durante las micciones suele ser bajo, debido al dolor como por el aumento de la frecuencia de las micciones.

No existe un examen o prueba de laboratorio específica para diagnosticar la cistitis intersticial. Los signos y síntomas muchas veces se confunden con otras enfermedades más comunes, como infecciones urinarias, hiperactividad, endometriosis, entre otras.

Tratamiento y cura

La cistitis intersticial no tiene cura. Se trata de una enfermedad inflamatoria crónica de la vejiga, con causas desconocidas. El tratamiento de la cistitis intersticial es difícil y complejo, pudiendo incluir uso de medicamentos, cambios en la alimentación o cirugía. El objetico es controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida del paciente.

Los medicamentos pueden administrarse por vía oral o aplicarse directamente en la vejiga. La cirugía se indica en muy pocos casos, solamente cuando las demás opciones de tratamiento no han dado resultado.

Los medicamentos pueden administrarse por vía oral o aplicados en la vejiga. Cuando este tratamiento no da resultados, se recurre a la neuromodulación a través de la estimulación de un nervio localizado en la pierna. Algunos medicamentos, como la heparina y el ácido hialurónico, actúan en la reconstrucción de la mucosa de la vejiga. Otros, como la amitriptilina, pueden ser indicados para aumentar la resistencia al dolor.

La inyección de botox (toxina botulínica) en la vejiga también puede traer buenos resultados en el control y alivio del dolor.

Dieta

En la gran mayoría de los casos, los síntomas empeoran luego de consumir determinados alimentos y bebidas. Es importante identificarlos y eliminarlos de la dieta por una semana. Después, se recomienda reintroducirlos gradualmente, observando las reacciones del cuerpo.

Ejercicio

La realización de actividad física libera sustancias que aumentan la sensación de placer y bienestar, además de actuar en el alivio del dolor. También se recomienda hacer ejercicios que fortalezcan los músculos del suelo pélvico.

Reeducación vesical

La reeducación de la vejiga también forma parte del tratamiento de la cistitis intersticial. Para ello, es importante procurar que los intervalos entre las micciones sean iguales y programados, para evitar llegar al punto de sentir dolor y urgencia de orinar. A lo largo de las semanas, se podrán aumentar los intervalos entre las micciones gradualmente.

Hidrodistensión

La hidrodistensión consiste en llenar la vejiga con suero hasta el límite para provocar una distensión excesiva en sus paredes. Este procedimiento se realiza bajo anestesia y busca destruir parcialmente la mucosa que reviste la vejiga para que pueda regenerarse.

Cirugía

El tratamiento quirúrgico de la cistitis intersticial puede realizarse por medio de una operación para retirar la vejiga o aumentar su capacidad de almacenamiento.

El urólogo es el médico responsable del diagnóstico y tratamiento de la cistitis intersticial.

Cistitis intersticial: síntomas y tratamientos

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