Dolor pélvico en el embarazo. ¿Qué puede ser?

El dolor pélvico durante el embarazo es bastante común (ocurre en aproximadamente el 50% de las mujeres) y puede ocurrir por diferentes motivos, como, por ejemplo:

  • Aumento de la producción de la hormona llamada relaxina, responsable de aumentar la elasticidad de la pelvis, facilitando el paso del bebé a la hora del parto.
  • Postura física que cambia con el avance del embarazo y el peso del bebé, presionando órganos, músculos, ligamentos y articulaciones.
  • Aumento de los gases intestinales.
  • Aunque generalmente es fisiológico (normal), el dolor puede deberse a causas graves que requieren intervención quirúrgica urgente, como embarazo ectópico, ruptura del útero, apendicitis, etc., por lo que es importante consultar siempre al ginecólogo.

Hay diferentes medidas que pueden adoptarse para combatir el dolor en la pelvis, ingle y pubis:

  • Tener cuidado al realizar sus actividades diarias. Existen técnicas de fisioterapia que pueden ayudar a mantener la estabilidad de la pelvis en tareas que causan dolor.
  • El pilates y otros ejercicios ayudan la estabilidad de la pelvis y de la espalda, por lo que es recomendado para fortalecer los músculos de la barriga y del suelo pélvico.
  • Varios especialistas recomiendan el uso de las fajas especiales para aliviar el dolor.
  • Las bragas altas y con costuras reforzadas en el abdomen alivian el peso sobre la cadera.
  • Las sesiones de masaje suave y fisioterapia pueden aliviar el estrés acumulado en la espalda, cadera y pelvis.
  • La acupuntura puede ser una solución, aunque es importante consultar a un profesional especializado en el tratamiento de embarazadas.
  • Si la mujer siente dolores cuando está la cama e intenta cambiar de lado, puede levantarse usando la siguiente técnica: sujetar las rodillas, acercándolas al pecho; contraer los músculos del suelo pélvico e impulsarse hacia adelante para sentarse. Esta técnica ayuda a darle estabilidad a la pelvis.
  • Se debe evitar acostarse con las piernas estiradas y boca arriba. Cuando no hay alternativa, coloque una almohada detrás de la espalda, cerca de la cintura e intente mantener las rodillas dobladas. Descansar en la bañera o en el sofá puede ayudar a forzar esta posición, por lo que se debe practicar otras posiciones.
  • Al caminar, curve ligeramente la espalda (hacia atrás) y balancee los brazos, como si estuviese marchando. Este movimiento ayudará a fijar la pelvis.
  • No olvide hacer los ejercicios de Kegel para el suelo pélvico regularmente, ya que fortalecen la pelvis.
  • Evite siempre que pueda cargar peso o mover objetos pesados. Incluso el carrito del supermercado puede ser perjudicial. Siempre que sea posible, pida ayuda.
  • Descanse siempre que tenga la oportunidad. Sentarse en un balón medicinal puede ayudar.
  • Dormir sobre superficies suaves puede ayudar; si su colchón es muy duro, duerma sobre una cobija suave.
  • Al vestirse, permanezca sentada al cambiarse de pantalón y braga.
  • Aplicar compresas de agua caliente puede ayudar a aliviar el dolor.

En caso de dolor pélvico durante el embarazo, consulte a su médico; de preferencia el ginecólogo que está dando seguimiento al embarazo.

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