Endocarditis infecciosa

Endocarditis infecciosa: síntomas, complicaciones y tratamiento

Signos y síntomas de la endocarditis infecciosa

Los signos y síntomas de las endocarditis infecciosas pueden variar dependiendo de la gravedad de la infección. Entre los más comunes se encuentran la fiebre, dolor torácico, pérdida de peso, sangre en la orina, ritmo cardiaco alterado, escalofríos, falta de aire, dolores musculares y articulares, entre otros.

Sin embargo, el principal signo de la endocarditis, en cualquiera de sus formas, es la aparición de manchas rojas en los dedos de las manos y pies.

Los signos y síntomas pueden aparecer paulatina o repentinamente.

Complicaciones

La endocarditis infecciosa puede causar complicaciones potencialmente fatales, como embolia, abscesos e insuficiencia cardiaca congestiva.

Casi la mitad de los pacientes con endocarditis pueden presentar embolia. Esto ocurre cuando el coágulo infectado se desprende de la válvula y se instala en los pulmones, cerebro, riñones, bazo y arterias coronarias. Al llegas a estos órganos, el coágulo causa infección en estos, originando sepsis. El corazón en estos casos también suele verse afectado. Sin embargo, una vez iniciado el tratamiento con antibióticos, el riesgo de embolia se reduce considerablemente.

El absceso, por su parte, surge en la válvula o prótesis valvular y puede tener que ser removido quirúrgicamente, ya que los medicamentos no llegan a esta parte del corazón.

Cuando la endocarditis daña o destruye la válvula cardiaca, puede haber insuficiencia cardiaca. Esto ocasiona que la sangre no sea bombeada correctamente al cuerpo y puede causar la muerte.

Otras complicaciones comunes de la endocarditis infecciosa son la arritmia, ACV, aumento del bazo, entre otras.

Tratamiento

El tratamiento consiste en el uso de antibióticos. Estos se administran por vía intravenosa, por un periodo de entre 4 y 6 semanas. En los casos en que la válvula cardiaca se encuentra dañada o destruida, puede ser necesario realizar una cirugía para recomponer o substituirla.

También es importante tatar las infecciones en otras partes del cuerpo para que las bacterias no lleguen a la corriente sanguínea e infecten el corazón.

El diagnóstico de la endocarditis se realiza por medio de exámenes de sangre, electrocardiograma, ecocardiografía, rayos-X, tomografía computarizada o resonancia magnética.

La gravedad de la endocarditis dependerá del tipo de bacteria causando la infección. Hay casos de alta toxicidad que empeoran en cuestión de días o semanas, destruyendo la válvula cardiaca y causando sepsis. En otros, la endocarditis puede tomar semanas o meses en evolucionar y no causar sepsis.

Entre las peores complicaciones de la endocarditis bacteriana están la insuficiencia cardiaca, las embolias y las complicaciones neurológicas. La insuficiencia cardiaca congestiva ocurre en casos de daños valvulares causados por la infección. Las embolias, por su parte, afectan principalmente el sistema nervioso central, ocasionando complicaciones neurológicas.

Si no es tratada adecuadamente, la endocarditis puede causar la muerte. En caso de presentar síntomas, acuda con un médico.

Endocarditis infecciosa: síntomas, complicaciones y tratamiento

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