Endocarditis

Endocarditis: síntomas, causas y tratamiento

¿Cuáles son los signos y síntomas de la endocarditis?

Uno de los principales signos de la endocarditis es la presencia de manchas y bultos dolorosos en las manos y en los pies, sobre todo en las puntas de los dedos, que puede también mostrar hinchazón. Las manchas pueden también surgir en la piel en otras partes del cuerpo, en la parte blanca de los ojos y en las mucosas.

No obstante, los signos y síntomas de la endocarditis varían mucho y pueden incluir fiebre, dolor en el pecho, pérdida de peso repentina, sangre en la orina, alteraciones en la frecuencia cardiaca, tos constante, entre otras manifestaciones. Las complicaciones más frecuentes de la endocarditis son casos de embolia, abscesos e insuficiencia cardiaca.

La embolia ocurre en casi la mitad de los casos de endocarditis; se trata de una condición en la que un coágulo infectado se y obstruye una arteria pequeña. Sin embargo, con un tratamiento adecuado, el riesgo de embolia disminuye considerablemente a partir de la segunda semana.

Los abscesos afectan las válvulas o prótesis de la arteria aorta. Estos muchas veces deben ser removidos a través de una cirugía, pues los antibióticos no alcanzan esta parte del cuerpo.

La endocarditis, por su parte, puede destruir o dañar la válvula afectada por la infección, provocando insuficiencia cardiaca. El mal funcionamiento de las válvulas impide que la sangre sea bombeada correctamente por el corazón. El tratamiento es quirúrgico y debe realizarse con urgencia.

Principales causas

La principal causa de endocarditis infecciosa es la presencia de bacterias en la sangre. La endocarditis es una inflamación de la capa interna del músculo cardiaco (endocardio) y sus estructuras, principalmente las válvulas cardiacas.

La endocarditis ocurre cuando las bacterias u hongos llegan al interior del corazón y comienzan a reproducirse. Las lesiones que caracterizan la endocarditis son conocidas como vegetaciones, y afectan principalmente las válvulas cardiacas y artificiales. Son coágulos en los que los agentes infecciosos se instalan y proliferan. No obstante, no todas las bacterias que circulan en la sangre se alojan en el corazón y desencadenan una infección.

Existen factores de riesgo que favorecen el desarrollo de la endocarditis, como el uso de medicamentos intravenosos, la presencia de marcapasos o desfibrilador en el corazón, enfermedades de las válvulas cardiacas, implantes de válvulas artificiales, uso de drogas inyectables, caries e infecciones dentales, entre otras cosas.

Cura y tratamiento

La endocarditis infecciosa es la forma más común y más grave de todas, con una tasa elevada de secuelas y muertes.

Esta enfermedad generalmente se diagnostica a través de un ecocardiograma, el cual permite ver el interior del corazón y detectar infecciones.

El tratamiento consiste en administrar antibióticos por vía intravenosa en un lapso de entre 4 y 6 semanas.

La cirugía puede ser necesaria cuando la infección ataca la válvula cardiaca. Se sustituye la válvula por una artificial, restableciendo así el funcionamiento adecuado del corazón.

De cualquier manera, el tratamiento de la endocarditis suele ser difícil, principalmente por la dificultad que supone hacer llegar los antibióticos a los microorganismos alojados en el corazón, por lo suele tomar mucho tiempo. Además, sin un diagnóstico a tiempo, la probabilidad de cura disminuye. En caso de presentar signos o síntomas de endocarditis, acuda con un médico, de preferencia un cardiólogo.

Endocarditis: síntomas, causas y tratamiento

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