¿Cómo prevenir las trombosis venosas profundas?

La prevención de las trombosis venosas profundas (TVP) es esencial en pacientes con riesgo elevado, sobre todo aquellos con trombofilias o que han sido sometidos a cirugías recientemente. En las trombofilias, la prevención debe realizarse a través de anticoagulantes por el resto de sus vidas.

En el caso de los pacientes sometidos a cirugías, se debe usar medias elásticas justo después de la operación y administrar pequeñas dosis de heparina, cuando el paciente permanece en cama. Se recomienda que todos los pacientes recién operados se levanten y caminen cuanto antes.

¿La trombosis es curable? ¿En qué consiste el tratamiento?

La trombosis tiene cura y el tratamiento se realiza a base de medicamentos anticoagulantes, uso de medias elásticas, reposo y elevación del miembro afectado. El tratamiento de la trombosis también puede incluir la destrucción de los coágulos a través de medicamentos y procedimientos quirúrgicos, lo que garantiza la cura rápida de la trombosis y previene secuelas graves.

¿Cuáles son los factores de riesgo de la trombosis venosa profunda?

1. Cirugía

Los pacientes sometidos a cirugías en la región pélvica y miembros inferiores, presentan un alto riesgo de formación de trombos. El efecto de los anestésicos, la manipulación de los vasos sanguíneos y tejidos subyacentes durante el procedimiento quirúrgico, así como el prolongado tiempo sin levantarse* después de la operación vuelvan a la cirugía un factor de riesgo de trombosis venosa profunda.

Trombosis venosa profunda: qué es y cuáles son sus síntomas

¿Qué es la trombosis venosa profunda?

Trombosis es un término médico que indica la formación de uno o más coágulos dentro de un vaso sanguíneo, provocando una interrupción o limitación severa del flujo de sangre en el mismo. La trombosis puede ocurrir dentro de las arterias, causando cuadros de isquemia o infarto, o en las venas, provocando trombosis venosa – superficial (tromboflebitis) o profunda.

El tipo de trombosis venosa más común es llamado trombosis venosa profunda (TVP), y ocurre en las venas de la pierna, muslos o región pélvica; se caracteriza por un cuadro de edema y dolor en el miembro afectado.

La formación de coágulos es un complejo mecanismo de defensa que impide que el paciente sangre indefinidamente cuando uno de sus vasos sanguíneos sufre algún daño. El sistema de coagulación es responsable de mantener la sangre líquida, pero también es el que induce su coagulación siempre que la pared de una vena o arteria sufre alguna lesión. Inmediatamente después de que uno de los vasos sufre una lesión, el sistema de coagulación comienza a actuar formando un coágulo que funciona como un tapón que detiene el derramamiento de sangre fuera de la circulación sanguínea.

En la mayoría de los casos, la formación de coágulos ocurre sin problemas, limitándose a la pared del vaso herido y a los tejidos por donde la sangre se derramó, sin interferir en el flujo de sangre hacia el interior del vaso.

En personas saludables, hay un equilibrio entre los factores que impiden la coagulación y aquellos que la estimulan, que permiten que el paciente no forme coágulos espontáneamente ni corra riesgo de sangrado con los traumas ligeros.

La trombosis es considerara un evento indeseable del sistema de coagulación, ya que forma grandes coágulos en los vasos sanguíneos, causando obstrucción del flujo de sangre en esa región.

Las trombosis venosas y arteriales se manifiestan clínicamente de diferentes maneras, debido a que las venas y arterias tienen funciones distintas en el cuerpo. Las arterias llevan la sangre rica en oxígeno y nutrientes a los tejidos, mientras que las venas son responsables de llevar la sangre usada por los tejidos de vuelta al corazón y los pulmones para ser nuevamente oxigenada.

Cuando hay trombosis en una vena, esta bloquea el flujo de sangre, manteniéndola retenida en ese punto. La forma más común de trombosis venosa es la trombosis de los miembros inferiores, afectando las venas profundas de las piernas, muslos y pelvis. En estos casos, la sangre llega a los miembros afectados con normalidad, pero no es capaz de volver, ya que una de las venas está obstruida.

Para retornar, la sangre debe encontrar una o más vías alternas, que normalmente son las venas de menor calibre, incapaces de permitir el fluido adecuado de toda esa cantidad de sangre en tan poco tiempo.

Cómo ocurre la TVP

En situaciones normales, la sangre permanece siempre en su forma líquida, fluyendo libremente por el cuerpo. La formación de un coágulo 9trombo) en una vena no es una situación normal, que ocurre básicamente debido a tres factores conocidos como la triada de Virchow:

  • Disminución del flujo de sangre en el vaso: cuando el flujo de sangre se vuelve más lento, el equilibrio entre los factores que favorecen la coagulación y los que la impiden desaparece. Esta estasis sanguínea estimula la acción de los factores de coagulación, elevando el riesgo de formación de trombos.
  • Lesión de la pared del vaso sanguíneo; siempre que la pared de un vaso sanguíneo es lesionada, el sistema de coagulación se activa para formar un coágulo que impide la pérdida de sangre hacia fuera de lvaso. La formación de un trombo grande puede ocurrir dependiendo del grado y de la localización del trauma.
  • Alteraciones de los componentes de la sangre: cuando el paciente presenta alguna patología que altera significativamente los componentes de la sangre, sobre todos los factores que facilitan o impiden la coagulación, desaparece el equilibrio necesario para que el sistema de coagulación funcione adecuadamente, aumentando así el riesgo de trombos.

Por lo general, uno de estos tres factores está presente en todos los casos de trombosis.

En caso de sospecha de TVP, consulte a su médico para ser evaluado.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas de la trombosis venosa profunda dependen del tamaño del trombo y del grado de la obstrucción de la vena afectada. Como se trata de venas profundas, lejos de la piel, es posible que quienes tienen trombosis no presenten síntomas.

Cuando el trombo es lo suficientemente grande para afectar el flujo sanguíneo en la vena, los síntomas principales son:

  • Hinchazón (edema);
  • Dolor local;
  • Aumento de la temperatura local (hipertermia);
  • Enrojecimiento (eritema) del miembro afectado.
  • Rigidez de la musculatura en la región en que se ha formado el trombo;
  • Oscurecimiento de la piel (dermatitis ocre);
  • Endurecimiento del tejido subcutáneo;
  • Eccemas y úlceras son síntomas característicos del síndrome posflebítico.

Una pierna que repentinamente comienza a dólar y se hincha es siempre una señal que debe hacer sospechar de trombosis.

El diagnóstico suele realizarse por medio de ultrasonido con Doppler de las venas de los miembros inferiores. Se podrán hacer otras pruebas adicionales, como la angioresonancia magnética o la angiotomografía computarizada.

En caso de sospecha de trombosis venosa profunda, consulte a un médico.