Hepatitis B: síntomas, transmisión y cura

Signos y síntomas

Los síntomas de la hepatitis B dependerán de la fase de la enfermedad: aguda o crónica.

En la fase aguda, la persona puede no presentar síntomas (ocurre en el 30% de las personas) o manifestar:

  • Fiebre;
  • Cansancio;
  • Dolor abdominal;
  • Náuseas y vómito;
  • Orina oscura;
  • Dolor en las articulaciones;
  • Ictericia (piel y ojos amarillentos).

La mayoría de las personas se recuperan sin complicaciones. Sin embargo, alrededor del 5% desarrolla la fase crónica de la enfermedad.

En la fase crónica, la mayoría de las personas no presenta síntomas. No obstante, cuando estos se hacen presentes, son derivados de la insuficiencia y cirrosis del hígado:

  • Ictericia;
  • Acumulación de líquido en el abdomen (ascitis);
  • Hinchazón en las piernas y pies;
  • Aumento del bazo;
  • Confusión mental.

La hepatitis B puede prevenirse con una vacuna, con el uso de preservativos en las relaciones sexuales y evitando compartir objetos cortantes y perforantes como agujas, jeringas y cortaúñas no esterilizados.

¿Cómo se transmite?

La hepatitis B puede transmitirse de las siguientes maneras:

  • De la madre al hijo durante el embarazo, durante o justo después de lparto;
  • Relaciones sexuales sin preservativo;
  • Compartiendo navajas y agujas;
  • Contacto con la sangre de alguien infectado por el virus;
  • Accidente de trabajo con agujas contaminadas;
  • Materiales de manicura, perforaciones (piercings) y tatuajes contaminados o que no han sido debidamente esterilizados.

La hepatitis B es una enfermedad de transmisión sexual (ETS) que puede ser evitada por medio del uso de preservativos en las relaciones sexuales.

Se debe evitar compartir objetos punzocortantes, así como instrumentos usados para preparar drogas inyectables.

La vacuna puede prevenir esta enfermedad y está disponible gratuitamente en los sistemas de salud pública de diferentes países.

¿La hepatitis B tiene cura?

La hepatitis B se cura espontáneamente en la gran mayoría de los casos de hepatitis aguda. Sin embargo, alrededor del 5% de las personas desarrollan la forma crónica de la enfermedad.

La hepatitis fulminante es muy rara y ocurre en menos del 1% de las personas infectadas.

El tratamiento de la hepatitis B dependerá de la forma de la enfermedad:

  • Hepatitis aguda: medicamentos para aliviar los síntomas y prevenir complicaciones, reposo relatico (moderar la actividad física) y abstinencia de bebidas alcohólicas;
  • Hepatitis crónica: el tratamiento debe ser ponderado en cada caso, y se realiza con medicamentos que inhiben la replicación del virus y controlan la inflamación del hígado.
Hepatitis B: síntomas, transmisión y cura

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