Hiperplasia prostática benigna: síntomas y tratamiento

¿Cuáles son los síntomas de la hiperplasia prostática benigna?

La hiperplasia prostática benigna (HPB) normalmente comienza en hombres con más de 40 años. Cuando está relacionada a síntomas del tracto urinario inferior puede provocar un gran impacto en la calidad de vida del paciente. La hiperplasia del estroma y del epitelio de la próstata puede provocar un estrechamiento de la uretra prostática, dificultando orinar.

Los síntomas de la HPB pueden ser:

  • Obstructivos (chorro débil, esfuerzo para orinar, chorro interrumpido, goteo, incontinencia, fuga);
  • Irritantes (urgencia para orinar, polaquiuria -ir frecuentemente al baño para orinar y orinar en pequeñas cantidades y con dolor- nocturia -más de un episodio de micción nocturna-, entre otros).

El diagnóstico de HPB o cáncer de próstata debe ser realizado por un urólogo cuanto antes.

¿En qué consiste el tratamiento?

El tratamiento para la hiperplasia prostática benigna puede ser farmacológico (con medicamentos) o quirúrgica, en casos más graves.

Después de la evaluación inicial, que incluye una revisión detallada de la historia clínica, un examen físico (incluyendo el examen digital de la próstata), examen de orina y PSA, se prosigue con el cuestionario IPSS (International Prostate Symptoms Score), el cual evalúa los síntomas del paciente en el último mes y proporciona una puntuación que va de 0 a 35 (paciente asintomático a muy sintomático).

Cuando el IPSS es menor a 8, el paciente permanece en observación clínica, sin ningún otro tratamiento. Cuando el puntaje es mayor a 8, se realizan otras pruebas diagnósticas.

Si el paciente prefiere un tratamiento no invasivo, se puede optar por la observación clínica o terapia medicamentosa (con alfa-bloqueadores, inhibidores de la 5-alfa reductasa, filoterápicos o terapia combinada).

Si, en cambio, el paciente prefiere un tratamiento invasivo, se realizan otros exámenes y se opta por una técnica mínimamente invasiva (termoterapia transuretral con microondas, ablación transuretral con aguja, endoprótesis uretral o stents, dilatación uretral con balón, ultrasonido de alta intensidad, coagulación intersticial con láser, termoterapia inducida con agua o inyección intraprostática de etanol).

Finalmente, se puede optar por el tratamiento quirúrgico, la resección transuretral de próstata, que lleva a la mejora de los síntomas en aproximadamente el 85% de los casos después de un año y el 75% después de 3 años, con una mejora del flujo urinario en casi el 95%.

En caso de sospecha de HPB o cáncer de próstata, consulte a su urólogo para iniciar con la evaluación de los síntomas.

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