Hipotensión arterial: qué es, síntomas y tratamiento

¿Qué es la hipotensión arterial?

La hipotensión arterial (“presión baja”) se refiere a una presión arterial sistólica con un valor inferior a los 120 mmHg, que puede causar síntomas como debilidad, mareos, sudores fríos, temblores, taquicardia, entre otros, dependiendo de cada caso.

La presión arterial ideal tiene un valor de 120 mmHg, cuando el corazón se contrae (sístole) y 80 mmHg cuando este se relaja (diástole), es decir, 120/80 mmHg.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas de la hipotensión arterial varían, dependiendo del caso. Entre estos están:

  • Mareos;
  • Visión borrosa;
  • Temblores;
  • Fatiga;
  • Debilidad;
  • Sudor frío;
  • Taquicardia;
  • Desmayo;
  • Dolor de cabeza;
  • Confusión mental;
  • Caídas.

La hipotensión ortostática o postural ocurre cuando una persona que está acostada boca arriba se pone de pie, o a los 3 minutos de haberse levantado. Se caracteriza por ser una disminución de la presión arterial sistólica en 20 mmHg o más y una reducción en la presión arterial diastólica mayor o igual a 10 mmHg.

La presión es considerada normal hasta 140/90 mmHg. Cuando alcanza niveles más elevados, es hipertensión arterial.

La hipotensión arterial puede indicar que la persona tiene una buena salud cardiovascular, lo cual quiere decir que su corazón, pulmones y vasos sanguíneos funcionan bien.

No obstante, la presión arterial baja puede indicar también que el cuerpo es incapaz de regular los niveles de la presión arterial, lo cual requiere tratamiento y seguimiento por parte de un cardiólogo.

¿En qué consiste el tratamiento?

El tratamiento de la hipotensión arterial depende de sus causas, características y de la gravedad de los síntomas presentados por el paciente. Las personas con hipotensión arterial que no manifiestan síntomas y no tienen ninguna enfermedad subyacente, no requieren de tratamiento.

En cambio, cuando el tratamiento es necesario, se pueden usar diferentes tipos de medicamentos para aumentar la presión arterial, aliviar los síntomas de la hipotensión y prevenir mareos. Algunos de ellos son:

  • Simpaticomiméticos (epinefrina, metilsulfato de amezinio, midodrina, norfenefrina, coledrina y oxilofrina): Son frecuentemente usados en el tratamiento de la hipotensión arterial, aumentando el regreso de la sangre al corazón y estimulando los latidos cardiacos. Entre los posibles efectos colaterales están: taquicardia, trastornos en la micción y alteraciones del ritmo cardiaco;
  • Fludrocortisona: Actúa en los riñones, previniendo que la sal y el agua sean eliminados, causando un aumento del volumen de sangre y, consecuentemente, la presión arterial. Se utiliza principalmente en pacientes con hipotensión ortostática;
  • Dihidroergotamina: Es un vasoconstrictor que contrae las venas grandes, mejorando así el regreso de la sangre al corazón y previniendo problemas circulatoria al levantarse. Puede disminuir los síntomas de la hipotensión ortostática grave.

No obstante, todos los medicamentos para la hipotensión arterial pueden causar efectos colaterales indeseables, como hipertensión arterial. Por lo tanto, se recomienda intentar primero reducir los síntomas sin fármacos.

Algunas medidas que pueden ayudar a controlar los síntomas en casos de caídas bruscas de la presión arterial:

  • Acostarse en una posición cómoda;
  • Elevar los pies, de modo que queden más elevados que el corazón y la cabeza;
  • Ingerir suficientes líquidos, procurando hacer buches pequeños y dando preferencia a los jugos, cuando se pase mucho tiempo sin comer.
Hipotensión arterial: qué es, síntomas y tratamiento

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *