insuficiencia respiratoria

Insuficiencia respiratoria: síntomas, causas y tratamiento

Signos y síntomas

Los signos y síntomas de la insuficiencia respiratoria varían dependiendo de su causa. No obstante, en la gran mayoría de los casos se observa falta de aire y aumento del ritmo cardiaco y respiratorio.

La insuficiencia es consecuencia de la incapacidad de eliminar el dióxido de carbono y oxigenar adecuadamente el cuerpo. Esta falta de oxígeno y exceso de CO2 llevan al organismo a trabajar demás para compensar este desequilibrio, aumentando el pulso cardiaco y la frecuencia de las respiraciones.

Otro signo común es la coloración azulada de las extremidades del cuerpo, especialmente las puntas de los dedos y los labios.

Signos y síntomas neurológicos

A medida que la oxigenación del cuerpo se va empobreciendo, comienzan a manifestarse signos y síntomas neurológicos, que incluyen una reducción de las funciones cognitivas, pérdida de la capacidad de razonamiento, agresividad, falta de coordinación motora y, en casos más graves, llevar al paciente al estado de coma y muerte.

Cuando la falta de oxígeno es crónica, el paciente puede presentar somnolencia, problemas de concentración, cansancio, lentitud en sus movimientos, entre otras cosas. El exceso de CO2 crónico, por su parte, causa dolor de cabeza, irritabilidad y somnolencia. En situaciones de gravedad puede llegar al coma y la muerte.

Signos y síntomas cardiovasculares

En el sistema cardiovascular, la insuficiencia respiratoria causa un aumento de la frecuencia cardiaca, dilatación de los vasos sanguíneo, depresión del músculo cardiaco, reducción de los latidos cardiacos, choque circulatorio, arritmia y paro cardiaco.

Causas

La insuficiencia respiratoria ocurre a causa de enfermedades y condiciones que impiden la correcta oxigenación del cuerpo y eliminación del dióxido de carbono por parte de los pulmones. Entre estos padecimientos que afectan al sistema respiratorio están la insuficiencia cardiaca congestiva, accidente cerebrovascular, neumonía, asma, bronquitis, EPOC, embolia pulmonar, entre otros.

Por otro lado, la insuficiencia cardiaca puede ser provocada por la debilidad de los músculos respiratorios, sobre todo del diafragma; obstrucción de las vías respiratorias, lesiones en los pulmones, en las costillas o en los tejidos cercanos a los pulmones.

Quienes padecen insuficiencia respiratoria, ya sea aguda o crónica, presentan niveles de CO2 sanguíneo anormales. Por ello, los principales signos y síntomas suelen ser la falta de aire y el aumento del ritmo cardiaco y respiratorio.

Se considera insuficiencia respiratoria cuando la presión parcial de oxígeno (PaO2) es menor a 60 mmHg y la presión parcial de dióxido de carbono (PaCO2) es superior a 50 mmHg.

Insuficiencia respiratoria aguda

Cuando la insuficiencia se desarrolla súbitamente, se le considera aguda. La respiración se deteriora rápidamente y los síntomas son más intensos; es común presentar alcalosis o acidosis.

Insuficiencia respiratoria crónica

Los signos y síntomas se manifiestan gradualmente a lo largo de meses o años. Los síntomas son más leves y pueden incluso pasar desapercibidos. No suele haber acidosis ni alcalosis.

Tratamiento

El tratamiento dependerá de la causa y de los sistemas afectados, pudiendo incluir el uso de medicamentos (broncodilatadores, corticoides, diuréticos y antibióticos), cirugía, desobstrucción de las vías respiratorias, uso de oxígeno, entre otras cosas.

Desobstrucción de las vías respiratorias

Consiste en mantener las vías respiratorias libres para que pueda ocurrió el intercambio de gases, ayudando a prevenir complicaciones.

La aspiración es uno de los principales procedimientos de mantenimiento de las vías respiratorias, especialmente indicado en casos de insuficiencia aguda en las que el paciente se encuentra inconsciente.

Oxígeno

La oxigenoterapia es indicada en casos de insuficiencia respiratoria aguda con niveles de PaO2 menores a 60 mmHg.

En personas con insuficiencia respiratoria crónica, el uso de oxígeno se recomienda cuando los niveles de PaO2 alcanza valores inferiores a 55 mmHg; es decir, cuando los niveles de oxígeno en la sangre son menores que en la insuficiencia aguda, ya que estos pacientes son más tolerantes a las bajas concentraciones de este gas.

El uso de oxígeno busca aumentar la cantidad de oxígeno en la circulación, disminuir los síntomas relacionados a la falta de oxigenación crónica de los tejidos y reducir la sobrecarga del sistema cardiorrespiratorio.

Ventilación mecánica

La función respiratoria es ejecutada por un aparato. Es indicada principalmente en casos de insuficiencia con valores de PaO2 inferiores a 60 mmHg.

El neumólogo es el especialista responsable del tratamiento de la insuficiencia respiratoria.

Insuficiencia respiratoria: síntomas, causas y tratamiento

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *