Lupus

Lupus: qué es, síntomas y tratamiento

¿Qué es el lupus?

El lupus eritematoso sistémico es una enfermedad inflamatoria autoinmune, es decir, en la que el cuerpo produce defensas que atacan al propio organismo. La causa de esta producción anormal de anticuerpos es desconocida y pueden afectar diferentes partes del cuerpo.

Aparece en cerca de 1 persona por cada 2 mil, es más frecuente en mujeres que en hombres y tienen un inicio súbito, regularmente entre los 20 y 40 años de edad.

Es aproximadamente 10 veces más frecuente cuando hay algún familiar portador de lupus, aunque esta herencia no es necesariamente del padre o madre hacia los hijos.

No es una enfermedad contagiosa. No es un cáncer, aunque puede aumentar el riesgo de aparición de ciertos tipos de cáncer, especialmente el linfoma no-Hodgkin.

La manifestación de la enfermedad varía mucho de una persona a otra, siendo que varios de los síntomas pueden no estar presentes al inicio y puede haber distintos síntomas posteriormente.

Cuando no es tratado, puede causar complicaciones graves en los pulmones, corazón, riñones, hígado, vasos sanguíneos, cerebro y otros órganos. En casos graves, puede incluso llevar a la muerte.

El diagnóstico se realiza de acuerdo con los síntomas presentados por el paciente junto con algunos exámenes de sangre. El médico reumatólogo es quien se encarga del diagnóstico y seguimiento del lupus.

¿Cuáles son los síntomas?

Los principales síntomas del lupus son fiebre, malestar, debilidad, dolores e hinchazón en las articulaciones, problemas respiratorios, aparición de ganglios inflamados por el cuerpo, manchas rojas en la piel y heridas en la boca.

En casos más graves, puede haber problemas en los riñones con alteraciones urinarias, complicaciones cardiacas, confusión mental y convulsiones; estos síntomas pueden terminar con la vida del paciente.

¿Es contagioso?

No, el lupus no es contagioso. Las personas con lupus eritematoso sistémico desarrollan la enfermedad cuando su sistema inmunológico produce anticuerpos que atacan el propio organismo. La causa exacta del lupus aún se desconoce, aunque se sabe que hay factores genéticos, hormonales y ambientales que favorecen la aparición de esta enfermedad.

Como no es causado por virus, bacterias o cualquier tipo de microorganismo que pueda transmitirse de una persona a otra, el lupus no se contagia.

La producción anormal de anticuerpos ocurre debido a una predisposición genética asociada a otros factores, como exposición al sol e infecciones.

Como resultado de esto, los anticuerpos atacan el tejido conectivo del propio individuo, haciendo que el lupus se manifieste en cualquier parte del cuerpo con cartílagos, como la piel, nariz, orejas, articulaciones, pulmones, entre otras.

¿Hay cura? ¿En qué consiste el tratamiento?

El lupus no tiene cura, pero puede ser tratado.

Este tratamiento incluye el uso de medicamentos corticoides e inmunosupresores, que actúan controlando la producción y la acción de las defensas del cuerpo.

Con el tratamiento adecuado, es posible llevar una vida prácticamente normal; el tratamiento farmacológico no siempre es necesario de por vida.

Sin embargo, estímulos como el estrés, problemas emocionales, alteraciones inmunológicas y la exposición al sol pueden desencadenar nuevas crisis, exigiendo nuevos ciclos de tratamiento.

Lupus: qué es, síntomas y tratamiento

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