Hipoglucemia

Hipoglucemia: qué es, causas, síntomas y tratamiento

Hipoglucemia o azúcar baja

La hipoglucemia es la reducción de los niveles de glucosa (azúcar) en la sangre. Como la glucosa es la principal fuente de energía del organismo, la ocurrencia de hipoglucemia causa signos y señales típicos, como debilidad, sudores, temblores y otros, que no desaparecen hasta que el nivel de glucosa vuelve a la normalidad.

Si bien la mayoría de los casos de hipoglucemia son un efecto colateral del tratamiento de la diabetes, esta también puede ocurrir en pacientes no diabéticos, aunque es más raro.

En personas saludables, los niveles de glucosa sanguínea se mantienen más o menos estables por medio de la acción de diferentes hormonas, principalmente la insulina y el glucagón.

Cómo se regula la glucosa en el cuerpo

Para entender cómo ocurre la hipoglucemia, es importante entender los mecanismos fisiológicos de control de la glucosa en la sangre: cuando nos alimentamos, especialmente con carbohidratos, una gran cantidad de glucosa es absorbida por el intestino delgado.

La glucosa absorbida llega a la corriente sanguínea, elevando su concentración en la sangre, lo que provoca una hiperglucemia transitoria. En este momento, el páncreas aumenta la secreción de insulina, hormona necesaria para que la glucosa pueda penetrar en las células del organismo.

La insulina provoca la disminución de la glucemia de dos maneras: permite el consumo de la glucosa por las células y estimula que están consuman azúcar para producir energía. Para evitar la hipoglucemia, el páncreas comienza a secretar glucagón, una hormona con acción contraria a la insulina.

La acción del glucagón estimula la secreción de glucosa por el hígado, tanto por el uso del glucógeno almacenado como por la producción de glucosa en el propio hígado, un proceso denominado gluconeogénesis. El glucagón también es capaz de transformar las reservas de grasa corporal en glucosa.

En resumen, la insulina es la hormona que actúa normalizando la glucemia cuando esta se eleva (hiperglicemia), mientras que el glucagón es la hormona que normaliza la glucemia cuando esta baja (hipoglucemia).

La hipoglucemia es una condición muy rara en personas saludables, ya que incluso después de muchas horas de ayuno, el organismo es capaz de movilizar las reservas de glucógeno y grasa para proporcionar las cantidades necesarias de azúcar a la sangre.

En caso de haber reservas suficientes, la persona es capaz de pasar varios días sin comer y aun así no presentar hipoglucemia. Los valores normales de glucosa en la sangre en ayuno normalmente varían entre 70 y 100 mg/dl. Se considera hipoglucemia cuando los niveles son inferiores a 60 mg/dl (algunos médicos consideran 70 mg/dl como el límite).

Durante la alimentación, los niveles de azúcar en la sangre pueden aumentar un poco, hasta que la insulina logre restablecer los niveles normales. Por lo tanto, las hiperglucemias transitorias son normales después de comer. En personas no diabéticas, el valor de glucemia después de comer no suele sobrepasar los 140 mg/dl.

Al contrario de la hiperglucemia, que puede ocurrir transitoriamente después de comer, la hipoglucemia no es un evento normal. Esto porque, normalmente, no existen situaciones que provoquen una rápida caída de la concentración de azúcar en la sangre, lo que permite que el glucagón ejerza sus efectos antihipoglucemiantes antes que la glucosa alcance valores inferiores a 70 o 60 mg/dl. En pacientes con diabetes, es un caso diferente.

En caso de sospecha de hipoglucemia, se recomienda consultar a un médico (de preferencia un endocrinólogo).

¿Qué causa hipoglucemia?

Prácticamente todos los casos de hipoglucemia son causados por el efecto de tratamiento con insulina o hipoglucemiantes orales en pacientes con diabetes. Esta condición ocurre principalmente en aquellos que necesitan inyecciones de insulina, que generalmente ocurre en casos de diabetes tipo 1 o tipo 2 avanzado.

En aquellos pacientes que no padecen diabetes, el páncreas en capaz de controlar los niveles de glucosa en la sangre. La insulina es producida constantemente y es liberada en mayor o menor cantidad a lo largo del día, de acuerdo con los niveles de azúcar en la sangre.

La hipoglucemia en pacientes no diabéticos es rara. Sin embargo, cuando ocurre, puede ser causada por:

  • Alcoholismo;
  • Cirrosis o hepatitis grave;
  • Desnutrición o dieta pobre en carbohidratos;
  • Deficiencia de cortisol;
  • Tumores en el páncreas;
  • Medicamentos: gatifloxacina, quinina, indometacina, litio y pentamidina;
  • Cirugías para reducir el estómago.

La fatiga, el dolor de cabeza, la irritación o falta de energía después de periodos de ayuno prolongados no significan, necesariamente, que la persona tenga hipoglucemia. Por el contratio, estos signos son una reacción natural del cuerpo con relación al hambre y no implica que los niveles de azúcar en la sangre estén bajos. Para ser considerada hipoglucemia, la glucosa tiene que esta debajo de 6 0mg/dl.

En la mayoría de los casos, los síntomas de hipoglucemia solamente aparecen cuando el valor de glucemia se ubica debajo de los 60 mg/dl.

La glucosa es el principal combustible del cuerpo y cuando sus niveles sanguíneos están bajos, el cuerpo manifiesta síntomas debido no dolo al sufrimiento celular por la falta de energía, principalmente de las neuronas, sino también a la reacción del sistema nervioso ante la caída de los niveles de glucosa en la sangre.

¿Cuáles son los síntomas de la hipoglucemia?

Cuando los niveles de glucosa se tornan peligrosamente bajos, además de estimular la producción de glucagón, el cerebro, bajo estrés metabólico, también provoca un aiumento de adrenalina, una hormona que inhibe la insulina y estimula la liberación de las reservas de glucosa del hígado.

Algunos de los síntomas más comunes son:

  • Sudores;
  • Temblores;
  • Nerviosismo;
  • Calor;
  • Hambre;
  • Taquicardia (corazón acelerado);
  • Adormecimiento en los labio o miembros;
  • Dolor de cabeza.

Generalmente, los síntomas neurogénicos de la hipoglucemia surgen cuando el nivel de glucosa se ubica debajo de los 60 mg/dl. Las personas más sensibles pueden tener síntomas leves debajo de los 70 mg/dl.

Los síntomas neuroglucopénicos de la hipoglucemia surgen debido a la falta de glucosa en las células cerebrales. Generalmente ocurren cuando la glucosa se ubica debajo de los 55 o 50 mg/dl.

Como la glucosa es la principal fuente de energía de las neuronas, cuando esta se vuelve escasa, las células del cerebro comienzan a funcionar inadecuadamente, pudiendo causar los siguientes síntomas:

  • Prostración;
  • Alteraciones en el comportamiento;
  • Letargia;
  • Falta de coordinación motora;
  • Discurso incoherente;
  • Alteraciones visuales;
  • Reducción del nivel de consciencia;
  • Convulsiones;
  • Coma.

Los últimos tres síntomas suelen surgir solamente en casos graves de hipoglucemia, cuando los valores de glucosa alcanzan los 40 mg/dl. Los valores menores a 30 mg/dl pueden causar la muerte si no son detectados y corregidos.

Tratamiento

Los pacientes con diabetes deben saber identificar precozmente los síntomas de hipoglucemia para poder actuar y corregir sus valores de azúcar sanguínea.

Cuando la persona tiene consigo un aparato para medir la glucosa capilar, lo ideal es verificar el nivel de glucosa para identificar el grado de hipoglicemia. Estos valores pueden ser útiles en caso de tener que corregir las dosis de insulina posteriormente.

En individuos con síntomas leves, la hipoglicemia puede ser revertida fácilmente ingiriendo de 15 a 20 gramos de glucosa. Esta cantidad puede encontrarse en un vaso de jugo o refresco no dietético, una cucharada de miel o azúcar, 4 galletas azucaradas o una porción de cualquier alimento rico en carbohidratos.

También existen comprimidos especiales para diabéticos, con aproximadamente 5 gramos de glucosa en cada una. Se recomienda que los pacientes diabéticos que requieren insulina tengan también estos medicamentos siempre a mano, en caso de niveles de glucosa bajos que pudieran surgir repentinamente.

Cabe recordar que, en caso de hipoglucemia, no es necesario comer exageradamente, pues además de no corregir el nivel de glucosa, puede causar un cuadro de hiperglucemia (azúcar alta).

Lo más recomendado es ingerir de 15 a 20 gramos de azúcar y esperar 15 minutos. Si la hipoglucemia persiste, se debe ingerir una nueva dosis de azúcar. Si después de tres dosis, los niveles de glucosa siguen bajos, el paciente deberá buscar atención médica. Conducir vehículos es contraindicado en casos de glucemia, por lo que alguien debe llevar al paciente al hospital.

En los casos más graves, en que la persona presenta problemas de consciencia, esta debe ser llevada inmediatamente a un hospital para recibir un tratamiento adecuado.

Mientras se espera la atención médica, se puede aplicar pequeñas cantidades de azúcar en las encías del paciente, siempre que no esté agitado o tenga una crisis convulsiva. No se debe ofrecer alimentos o líquidos a personas con un estado de consciencia alterado, ya que pueden atragantarse.

En la mayoría de los casos, los episodios de hipoglucemia no suelen dejar secuelas, incluso los más graves. Sin embargo, en niños, los episodios frecuentes pueden comprometer su desarrollo.

Hipoglucemia: qué es, causas, síntomas y tratamiento

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