Soplo en el corazón: causas y tratamiento

¿Qué puede causar un soplo en el corazón?

El soplo ocurre cuando hay algún defecto en las válvulas cardiacas (aórtica, pulmonar, mitral y/o tricúspide), causando que la sangre no circule correctamente dentro del corazón.

Hay dos defectos básicos que pueden ocurrir en las válvulas:

  • Estenosis: cuando la válvula no se abre completamente, y la sangre encuentra dificultades para pasar de una cámara del corazón hacia otra.
  • Regurgitación o insuficiencia: cuando la válvula no se cierra completamente, permitiendo el reflujo de sangre en dirección contraria a la que debería seguir.

Algunas condiciones pueden causar la aparición de un soplo cardiaco temporal, sin que ocurra una alteración en las válvulas cardiacas. Estos soplos desaparecen tan pronto como se elimina la causa. Entre estas están:

Además de estas causas, es relativamente común que en niños sin problemas cardiacos aparezcan soplos, los cuales desaparecen espontáneamente con el paso de los años. Ocurre debido a las desproporciones entre los tamaños de las estructuras del corazón y sus vasos.

Las características del soplo benigno son: ser sistólico (ocurre durante la contracción del corazón) y de baja intensidad. Además, se vuelve más intenso cuando el paciente se acueste y disminuye cuando se pone de pie.

Las enfermedades que pueden causar soplo cardiaco patológico se listan a continuación:

  • Enfermedades cardiacas congénitas: son defectos que están presentes al nacer y suelen asociarse a otros síntomas característicos del nacimiento precoz, como problemas en el desarrollo, falta de aire al mamar, falta de apetito y cianosis (labios morados). Estos defectos pueden ser de las válvulas cardiacas, pero también pueden ocurrir en el septo que separa los ventrículos. En la mayoría de los casos, los ventrículos izquierdo y derecho nunca se comunican, pero los defectos durante la formación de la pared entre ambos puede causar pequeños huecos que permiten el paso de sangre. Este flujo de sangre anormal también causa soplos.
  • Prolapso de la válvula mitral: ocurre cuando las capas de la válvula vitral están más “holgadas”, permitiendo la regurgitación de sangre durante la contracción del corazón. Se estima que la prevalencia de este tipo de soplo ocurre en menos del 2,5% de la población. Pocas veces requiere un tratamiento quirúrgico; no obstante, es necesario contactar a un cardiólogo.
  • Fiebre reumática: es una enfermedad frecuente en países subdesarrollados. Ocurre como consecuencia de una infección de garganta o de la piel por un estreptococo. Estas bacterias comparten proteínas que son similares a las estructuras cardiacas, causando que el sistema inmune del paciente ataque erróneamente el corazón, especialmente las válvulas. No todas las personas desarrollan fiebre reumática después de una infección de garganta. El paciente debe tener una predisposición individual y la infección debe ser causada por cepas específicas del Streptococcus pyrogenes para tener fiebre reumática. Además, la persona debe no recibir el tratamiento adecuado con medicamentos antibióticos para que esta enfermedad ocurra. Puede causar síntomas agudos, como fiebre, artritis, movimientos involuntarios y eritema marginado, aunque también puede ser asintomática. La fiebre reumática debe ser tratada por un cardiólogo; en algunos casos puede ser necesario realizar una cirugía para corregir el problema de la válvula.
  • Endocarditis infecciosa: ocurre cuando un microrganismo (bacterias y hongos, generalmente) infecta las válvulas del corazón. En muchos casos, hay fiebre prolongada. Ocurre normalmente cuando una bacteria u hongo que circula por la corriente sanguínea se aloja en una de las válvulas, multiplicándose y formando lo que se le conoce como vegetación valvular. Si no es tratada a tiempo, la endocarditis infecciosa destruye la válvula cardiaca afectada, cansando en el paciente un cuadro de insuficiencia cardiaca aguda grace, además de poder provocar otras complicaciones, como derrame cerebral, inflamación de los riñones, embolia pulmonar y gangrena de los miembros. El tratamiento se realiza con antibióticos por vía endovenosa y debe llevarse a cabo por entre 4 y 6 semanas.
  • Calcificación de la válvula: ocurre en ancianos; las válvulas afectadas suelen ser la mitral y la aórtica. Es la causa más común en países desarrollados.
  • Insuficiencia cardiaca dilatada: cuando el corazón se “hincha”, las capas de las válvulas se separan, permitiendo la regurgitación de la sangre. Las causas más comunes son el infarto de miocardio, hipertensión arterial y problemas en las válvulas cardiacas.

El soplo puede ser detectado durante el examen clínico y debe ser evaluado por medio de un ecocardiograma, que mostrará la válvula y su grado de afectación.

¿En qué consiste el tratamiento?

El tratamiento del soplo cardiaco puede ser variado. El soplo es una señal de una enfermedad y no una enfermedad en sí. Por ello, es necesario evaluar la enfermedad que ha provocado el soplo y tratarla.

Los soplos benignos no requieren de ningún tratamiento, mientras que los soplos provocados por fiebre o anemia desaparecen después de tratar estas condiciones. Las lesiones en las válvulas, por su parte, necesitan un tratamiento más complejo.

Cuando la lesión de la válvula no provoca mayores problemas en el corazón y no hay riesgo de insuficiencia cardiaca, el tratamiento es clínico, con medicamentos para disminuir el trabajo que realiza el corazón o impedir que otras enfermedades perjudiquen el funcionamiento del corazón, como la hipertensión arterial.

En los casos más graves, puede ser necesario realizar una cirugía cardiaca:

  • Plastia valvular;
  • Cambio de la válvula original defectuosa por una artificial, que puede ser biológica o metálica;
  • Trasplante cardiaco.

El cardiólogo es el responsable de diagnosticar y tratar los soplos cardiacos.

Soplo en el corazón: causas y tratamiento

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