¿Qué tipos de micosis existen?

Las infecciones fúngicas (micosis) pueden afectar diferentes partes del cuerpo y pueden clasificarse como:

  • Micosis superficiales: pitiriasis versicolor, piedra blanca y piedra negra, tiña negra;
  • Micosis cutáneas: tineas;
  • Micosis subcutáneas: esporotricosis, cromomicosis, lobomicosis y rinosporidiosis;
  • Micosis sistémicas: paracoccidioidomicosis, histoplasmosis, coccidioidomicosis y blastomicosis americana;
  • Micetomas.

Las micosis cutáneas (tineas) son las infecciones más comunes y pueden clasificarse según la zona que afectan:

  • Tinea capitis: afecta el cuero cabelludo. Clínicamente, se caracteriza por el surgimiento de una “calva” (área con caída de cabello) con descamación. Es muy común en niños y su tratamiento debe realizarse con antifúngicos orales; el medicamento más empleado es la griseofulvina, la cual debe tomarse por ocho semanas como mínimo. En la mayoría de los casos, el cabello crece nuevamente, sin dejar cicatrices;
  • Tinea barbae: afecta la región de la barba. Se caracteriza por la ocurrencia de lesiones rojizas alrededor de los folículos pilosos, en ocasiones asociadas a ampollas con pus, que pueden liberar una secreción sanguinolenta. El tratamiento se realiza de preferencia por vía oral;
  • Tinea corporis: afecta la piel glabra, es decir, aquella sin gran densidad de vello, como el cuero cabelludo o la barba. Estas lesiones se caracterizan como “manchas” rojizas con descamación en sus bordes. El tratamiento consiste en antifúngicos tópicos;
  • Tinea unguium: afecta las uñas (onicomicosis). Se caracteriza por la ocurrencia de deformidades en las uñas, que pueden tornarse blanquizcas, tortuosas y espesas. El tratamiento puede realizarse por medio de antifúngicos tópicos, sistémicos o ambos;
  • Tinea manum/pedis: afecta las manos y los pies. Puede presentarse como lesiones ampollosas entre los dedos, lesiones rojizas y descamativas, lesiones blanquizcas entre los dedos o queratosis plantar/palmar (cuando la región se vuelve más espesa y endurecida). El tratamiento consiste en antifúngicos tópicos;
  • Tinea cruris: afecta la ingle. Se caracteriza por la presencia de lesiones rojizas y pruriginosas. Se trata con antifúngicos tópicos.

El diagnóstico y tratamiento de las tineas es responsabilidad del dermatólogo. Sin embargo, el médico general o pediatra también puede tratar las micosis.

Los casos que no responden al tratamiento tópico deben ser evaluados por el dermatólogo.

Es importante señalar que se debe evitar asociar los antifúngicos con corticoesteroides tópicos, como la betametasona, ya que puede empeorar el cuadro o enmascarar los síntomas.

¿Qué tipos de micosis existen?

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