Trastornos del sueño

Trastornos del sueño: tipos y cómo identificarlos

Existen numerosos trastornos del sueño. No obstante, es posible clasificar los más frecuentes en grupos: Insomnio, trastornos respiratorios del sueño, narcolepsia, trastornos del ritmo cardiaco, parasomnias, manifestaciones motoras y síntomas nocturnos aislados. A continuación explicamos brevemente en qué consiste cada uno de estos trastornos.

Insomnio

El insomnio es uno de los trastornos del sueño más comunes y se caracteriza por la reducción de la capacidad para dormir o mantener el sueño. La falta de uno o varias noches de sueño reparador puede traer daños importantes a la calidad de vida y salud de la persona.

Los casos de insomnio pueden causar alteraciones de humor, irritabilidad, somnolencia durante el día, cansancio, dificultad para concentrarse, problemas de memoria, falta de motivación, aumentar el riesgo de accidentes automovilísticos o en el trabajo, elevación de la tensión muscular, dolor de cabeza, entre otras complicaciones.

El insomnio crónico, es decir, con una duración superior a 3 meses, también aumenta el riesgo de depresión. Por otra parte, se sabe que una buena parte de los casos de insomnio son causados por algún trastorno mental, principalmente ansiedad y depresión.

Trastornos respiratorios del sueño (TRS)

Este grupo de trastornos del sueño engloba los trastornos que provocan alteraciones en el patrón normal de la respiración. El más frecuente es el síndrome de apnea obstructiva del sueño, más conocido como apnea del sueño. Este trastorno causa obstrucción de las vías respiratorias, pudiendo disminuir la concentración de oxígeno en la sangre.

Los principales síntomas de la apnea del sueño incluyen ronquera, interrupciones de la respiración (apnea) durante el sueño, somnolencia excesiva durante el día, dificultad para concentrarse y problemas de memoria.

Entre las principales causas de apnea del sueño están la obesidad, las anomalías del cráneo y rostro y los trastornos hormonales. Este trastorno suele ser más común en hombres, principalmente en adultos mayores o con antecedentes familiares de esta condición.

Narcolepsia

El principal síntoma de la narcolepsia es el exceso de sueño durante el día. Otras manifestaciones comunes incluyen cataplexia, parálisis del sueño, sueño fragmentado, alucinaciones, entre otras.

La narcolepsia suele aparecer entre los 10 y 20 años, afectando la formación de la personalidad, el desempeño escolar y académico, además de aumentar el riesgo de accidentes de tránsito y de trabajo.

La cataplexia, una manifestación común de este trastorno, se caracteriza por episodios repentinos de pérdida de la fuerza muscular durante el día, muchas veces causados por alteraciones emocionales.

Las alucinaciones ocurren cuando la persona está despertándose, y se manifiestan en forma de experiencias visuales, auditivas o multisensoriales.

La parálisis del sueño, por su parte, es la pérdida de movimientos que ocurre dormir o al despertarse. La persona está consciente pero no es capaz de moverse.

Trastornos del ritmo cardiaco

Estos trastornos son causados por alteraciones en el reloj biológico del cuerpo y afecta la calidad de vida y del sueño. Es causada por un estilo de vida con pocas horas de sueño, por lo que suele ser más común en personas con un patrón de sueño diferente al del resto de la población.

Parasomnias

Las parasomnias son trastornos del sueño que provocan eventos físicos o experiencias desagradables mientras la persona duerme. Son causadas por impulsos nerviosos que se transmiten del cerebro a los músculos.

Las parasomnias generalmente ocurren durante la fase REM del sueño, que es la etapa de sueño profundo. Entre los tipos más comunes de parasomnias están el despertar en un estado de confusión, el sonambulismo, el terror nocturno y las parasomnias relacionadas al sueño REM.

Los despertares confusionales se caracterizan por comportamientos confusos o confusión mental al despertar. En el sonambulismo, por otro lado, la persona despierta durante el sueño profundo y camina mientras permanece en un estado de consciencia alterado durante un breve periodo. Por su parte, los terrores nocturnos se manifiestan en forma de gritos, llanto y sensación de miedo intenso; la persona difícilmente despierta durante estos episodios, ya que ocurren en la fase profunda del sueño. Después, no recuerdan lo ocurrido.

Las parasomnias del sueño REM tienen como síntomas los comportamientos anormales, las pesadillas y parálisis del sueño frecuentes. Los trastornos en el comportamiento que ocurren en la fase del sueño profundo (REM) pueden interrumpir el sueño o incluso lastimar a quienes estuvieran durmiendo junto a la persona. El trastorno interrumpe el relajamiento muscular que ocurre durante el sueño REM, lo cual lleva a la persona a moverse de acuerdo con lo que esté soñando.

Manifestaciones motoras nocturnas

Estos trastornos se manifiestan en forma de movimientos que afectan el sueño. Entre los más comunes están el síndrome de las piernas inquietas, los movimientos periódicos de los miembros y el bruxismo.

El síndrome de las piernas inquietas provoca una voluntad muy fuerte de mover las piernas durante el reposo, principalmente al final del día y durante la noche. La persona siente un malestar que se alivia al mover las piernas o caminar.

Los movimientos periódicos de los miembros pueden ser causados por este síndrome o pueden ocurrir aisladamente. Este trastorno se caracteriza por la realización de movimientos repetitivos de los miembros durante el sueño.

El bruxismo se caracteriza por rechinar y chocar los dientes repetitivamente durante el sueño. Esto puede hacer que la persona se despierte, afectando la calidad del sueño y causando dolor en la mandíbula y desgaste de los dientes.

Síntomas nocturnos aislados

El trastorno del sueño más común de este grupo es la ronquera. Es un ruido proveniente de las vías aéreas superiores, principalmente durante la inspiración.

Es importante recordar que los trastornos del sueño causados por trastornos mentales, enfermedades neurológicas u otro tipo de problemas de salud no son considerados trastornos del sueño, sino síntomas de la enfermedad subyacente.

El diagnóstico y tratamiento de estos trastornos puede incluir medicamentos, cambios en el estilo de vida, entre otras intervenciones médicas.

Trastornos del sueño: tipos y cómo identificarlos

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