Insuficiencia hepática: tratamiento y posibles complicaciones

¿Cómo se trata la insuficiencia hepática?

Para las insuficiencias hepáticas causadas por hepatitis y otros virus, el tratamiento consiste en el uso de medicamentos antivirales, así como medidas para disminuir el riesgo de agravar las lesiones en el hígado y la encefalopatía. Por esto, es muy importante controlar las hemorragias, los bajos niveles de oxígeno en la sangre, entre otras alteraciones metabólicas y fisiológicas.

No obstante, el tratamiento concreto dependerá de la causa de la insuficiencia e involucrará la participación de diferentes profesionales de la salud, ya que los daños no se restringen al hígado, sino que también afectan a otros órganos y sistemas.

Trasplante de hígado

El trasplante de hígado es la única manera de salvar la vida de los pacientes con insuficiencia grave. Cuando el problema no ha sido causado por el uso de acetaminofeno (paracetamol), se deberán cumplir cuando menos dos de los siguientes tres criterios:

  • Edad menor a 10 años o mayor a 40;
  • Hepatitis no A ni E;
  • Reacción inesperada a medicamentos;
  • Ictericia presente una semana antes de la encefalopatía;
  • Bilirrubina total superior a 18 mg/dL.

En enfermedades metabólicas y en la enfermedad de Wilson, el trasplante de hígado es capaz de curar definitivamente la insuficiencia hepática.

El trasplante de hígado es contraindicado en casos de infecciones activas y fuera de control, edema cerebral irreversible, trombosis venosas, insuficiencia en otros órganos y edad muy avanzada.

Posibles complicaciones

El pronóstico y probabilidad de cura de la insuficiencia hepática dependen de su causa y de la edad del paciente. En los casos causados por hepatitis A o por uso de paracetamol presentan, el 50% de los pacientes fallecen; a pesar de ello, se le considera un buen pronóstico. Por otra parte, los casos de insuficiencia causados por otros virus y medicamentos suelen tener un pronóstico peor.

La acumulación de líquido en el cerebro (edema cerebral) y la disfunción multiorgánica son las principales causas de muerte.

Edema cerebral

El edema cerebral provoca un aumento de la presión dentro del cráneo, causando además un aumento de la presión arterial y rigidez muscular.

Con la evolución de la enfermedad, se observan cambios en la postra, dilatación de las pupilas, dolor de cabeza, vómitos, entre otros signos y síntomas.

Disfunción multiorgánica

Cuando ocurre, causa la aparición de otros signos y síntomas, como presión arterial baja, dilatación de los vasos sanguíneos, edema pulmonar, lesión renal y formación de coágulos diseminados por toda la corriente sanguínea.

Otras complicaciones

En una parte considerable de los casos de insuficiencia hepática hay hipoglucemia, esto es, niveles bajos de glucosa en la sangre. Esta puede estar relacionada con una baja producción de glucosa hepática, una alteración del metabolismo de la grasa en el hígado o un aumento de la concentración de insulina en la articulación debido a enfermedades hepáticas graves.

Las hemorragias más frecuentes ocurren en la parte superior del tracto digestivo.

Una buena parte de los casos de insuficiencia hepática son parte de cuadros de infecciones, muchas veces provocadas por procedimientos médicos invasivos que pueden servir como puerta de entrada para bacterias.

La insuficiencia renal es otra complicación común de la insuficiencia hepática.

El diagnóstico y tratamiento de la insuficiencia hepática es responsabilidad del hepatólogo.

Insuficiencia hepática: tratamiento y posibles complicaciones

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