¿Cómo se trata la insuficiencia renal?

El tratamiento de la insuficiencia renal deberá ir enfocado hacia la enfermedad que causó esta insuficiencia. Por lo tanto, la mejor manera de evitar o retrasar el avance de la insuficiencia renal es controlando la enfermedad subyacente, usando adecuadamente medicamentos para el control de la glometulonefritis, diabetes, presión alta e infecciones. Es fundamental seguir estrictamente las dietas y orientaciones ofrecidas por el médico.

Los riñones cumplen diversas funciones en el organismo, las cuales se ven afectadas en casos de insuficiencia. Estas funciones son: filtración de la sangre, remoción de sustancias tóxicas, eliminación de líquidos en exceso y producción de hormonas.

En estos casos de insuficiencia, puede ser necesario “sustituir” las funciones de los renales a través de diálisis (hemodiálisis o diálisis peritoneal). No obstante, la diálisis no cura la insuficiencia, solamente sustituye la función de filtración de la sangre.

En los casos de insuficiencia renal aguda, el cuadro suele ser reversible, dependiendo de la enfermedad que causó la insuficiencia y de la rapidez de diagnóstico y de la aplicación del tratamiento. En los casos crónicos, por lo general no es posible revertir la función renal perdida.

El objetivo del tratamiento es impedir o retardar el avance de la insuficiencia renal terminal, que es cuando se necesita realizar una diálisis o trasplante de riñón.

El tratamiento de la insuficiencia renal es responsabilidad del nefrólogo. Es importante consultar también a un endocrinólogo en caso de diabetes y un cardiólogo si se padece hipertensión.

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